Medicina estética facial: cuidar, prevenir y mejorar sin perder naturalidad
Tratamientos personalizados para mejorar la calidad de la piel, recuperar volúmenes, suavizar los signos del envejecimiento y potenciar la armonía facial respetando la identidad de cada rostro.
No todos los rostros envejecen de la misma manera. Con el tiempo cambian la calidad de la piel, la distribución de los volúmenes, la producción de colágeno, la expresión muscular y las estructuras que proporcionan soporte al rostro.
La medicina estética facial permite abordar muchos de estos cambios mediante tratamientos mínimamente invasivos y tecnologías que actúan sobre diferentes niveles de la piel y los tejidos.
Pero rejuvenecer un rostro no significa rellenarlo ni eliminar cualquier signo de edad. El objetivo debe ser comprender qué está cambiando y actuar únicamente allí donde sea necesario.
Por eso, una valoración facial completa permite diseñar tratamientos personalizados utilizando neuromoduladores, ácido hialurónico, bioestimuladores de colágeno, tratamientos Skin Quality, hilos tensores o diferentes tecnologías médico-estéticas.
Neuromoduladores (Antiarrugas)
Los neuromoduladores permiten actuar de forma controlada sobre determinados músculos responsables de las arrugas de expresión.
Ácido hialurónico
El ácido hialurónico es uno de los materiales más utilizados en medicina estética facial.
Dependiendo de sus características y de la zona tratada, permite hidratar, aportar volumen o mejorar determinados contornos.
Bioestimuladores de colágeno
Los bioestimuladores de colágeno buscan mejorar progresivamente determinadas características de la piel estimulando procesos relacionados con la formación de nuevo colágeno.
Skin Quality
Skin Quality reúne tratamientos cuyo objetivo principal no es modificar los volúmenes del rostro, sino mejorar hidratación, textura, luminosidad y aspecto general de la piel.
Hilos tensores
Los tratamientos con hilos tensores permiten actuar sobre determinadas situaciones de flacidez facial leve o moderada.
Bruxismo
Ayuda a relajar la tensión mandibular asociada al bruxismo, reduciendo la sensación de carga en la zona y favoreciendo un rostro más descansado. Es una opción eficaz para mejorar tanto el bienestar como la armonía facial.
Hilos
Los hilos tensores ayudan a redefinir el óvalo facial y mejorar la firmeza de la piel sin cirugía. Su efecto lifting aporta un aspecto más terso y rejuvenecido, estimulando además la producción natural de colágeno.
Prx t-33
Tratamiento revitalizante que mejora la textura, luminosidad y calidad de la piel sin necesidad de agujas. Ideal para pieles apagadas, con falta de firmeza o marcas, dejando el rostro más uniforme y renovado.